Hay una bendición profética que habló Jacob sobre EfraÃn, cuando dijo que él formarÃa multitud de naciones (eso habla de la descendencia de EfraÃn en medio de los gentiles); y que de Manasés formarÃa un pueblo. [Génesis 48:19]
Conforme al descubrimiento de los grandes sabios y rabinos de la religión hebrea, o del judaÃsmo, en el Occidente u Oeste se encuentra una multitud de descendientes de las 10 tribus perdidas de Israel; y por consiguiente se encuentran las tribus de EfraÃn y de Manasés.
La bendición que Moisés habló sobre José cuando bendijo las 12 tribus de Israel caerÃa sobre las tribus de EfraÃn y Manasés [Deuteronomio 33:13-17]. Hay una promesa de que José serÃa rama fructÃfera [Génesis 49:22], y el nombre EfraÃn significa "fructÃfero" [Génesis 41:52]. Dice en esa Escritura de Génesis 49 que José extenderÃa sus ramas sobre el muro y que estarÃa junto a la fuente (la fuente es Dios, y la manifestación del MesÃas). Por consiguiente, EfraÃn y Manasés, como hijos de José, estarÃan junto a una fuente de agua, o sea, serÃan creyentes en el MesÃas hebreo, el cual, conforme a las profecÃas, vendrÃa en el tiempo de las setenta semanas de Daniel. Esa profecÃa dice que en la semana setenta le serÃa quitada la vida al MesÃas, el cual expiarÃa y quitarÃa el pecado. [Deuteronomio 9:21-27]
IsaÃas 53:10-12 habla del MesÃas como el siervo de Jehová, sufriente, el cual pondrÃa Su vida en expiación por el pecado; por lo tanto, no se realizarÃa más el sacrificio de animalitos por expiación de los pecados, porque la muerte del MesÃas-PrÃncipe serÃa el cumplimiento perfecto de ese sacrificio de expiación por el pecado.
Ya con ese sacrificio, los descendientes hebreos tendrÃan el sacrificio perfecto por el pecado y serÃan creyentes en el MesÃas. Los hebreos en Israel y los descendientes hebreos que se encuentran entre los gentiles, los cuales fueron desterrados, dispersos, en la diáspora (sean o no sean reconocidos como hebreos, pero que tienen sangre hebrea), reconocerÃan ese sacrificio cumplido en el sacrificio de Cristo en la Cruz del Calvario; o sea, serÃan cristianos, personas que creerÃan que con la muerte del Señor Jesucristo en la Cruz del Calvario fue hecho el sacrificio perfecto de expiación por el pecado, conforme a IsaÃas 53:10-12.
El toque del Shofar de IsaÃas 27:13, la Gran Trompeta, ya suena en el Occidente reuniendo a los desterrados al Egipto, que es el Occidente, para que adoren a Jehová en Su Santo Monte. Estos desterrados son el remanente de las diez tribus del Reino del Norte de Israel, que estaban bajo el cetro de EfraÃn, los cuales fueron esparcidos por España, Portugal y pasaron a la parte oeste de la Tierra.
Rev. William Soto Santiago, Ph.D.